Su dolor era mi dolor
SU DOLOR ERA MI DOLOR
Quiero que mi primer post esté dedicado a alguien que ha dejado su huella particular en mi, alguien que supo enseñarme algo que nadie más pudo y que me hizo darme cuenta de algo que no podía ver yo sola, y hablaré de Brandon Lee, y su actuación en la única y verdadera película de El Cuervo.
La primera vez que vi esta película, fue una noche de entre semana, y no había nada que ver en la televisión. Eran casi las 10 de la noche y ya me tenía que ir a dormir, y en algún canal de películas pasaban El Cuervo. Leí la reseña que el cable daba de ella y me llamó la atención: "Un cantante de rock es asesinado y regresa de la muerte para vengarse de los hombres que lo atacaron a el y a su novia" Por ese entonces yo ya sabía que hacer de mi vida, y la historia atrajo mi curiosidad... en esa ocasión pude ver como se llevaban a Shelly Webster en camilla hacia el hospital en el que moriría en la trama, y como Sarah termina llorando en los brazos del oficial Albrecht al saber que sus amigos estaban condenados a morir. Entonces tuve que irme a dormir o me iban a castigar XD.
Pero la historia ya me había hecho el efecto propicio. Yo no podía sacarme de la cabeza el que quería verla toda, así que un día en el que fuimos al videoclub, rogué, supliqué, imploré y pedí que me dejaran rentarla, y me hicieron la prueba de encontrar 2 razones poderosas para verla... por poco y no la veo. Dije que quería verla porque la historia para mi era interesante y porque Brandon Lee era guapo (y no me arrepiento de decirlo), y al final, me dieron chance de verla -creo que mi madre se arrepiente de haberlo permitido, pero no lo expresa en voz alta-. Emocionada hasta el cabello, me la llevé, y esperé a que fuese fin de semana para verla. La vi sola: a mi madre no le interesó ni un poco y mi hermano dijo que era una fumadez mía, así que una noche me quedé tan sola como podía y vi desde el inicio aquella película tan fuerte:
De las cosas que me impactaron tanto, fue, en principio, como Eric Draven sale de su tumba en un gigantesco grito de dolor, como va a través de la lluvia y el cuervo le muestra unas botas para ponerse, la mirada de incomprensión de éste, cuando llega a su departamento destruido y cuando toca a su gato Gabriel... y comienza ahí el terror: el ver como sucedió la agresión, como fueron despojados de todo lo que amaban, como fueron separados por la lluvia de dolor impuesta por aquellos asesinos... sentí su dolor en mi piel, y también sentí su furia cuando se dispone a encontrar y vengarse de aquellos tipos... como cuando encuentra a Funboy y dice aquello de la cruz y Jesús, y como le hace ver a Darla que estaba equivocada... o cuando salva a Sarah de ser atropellada, y ve lo que ella vio... y su frase de "No siempre lloverá", a la sádica forma en la que mata a T-Bird, y de aquella parte en la que le dice al oficial Albrecht "Nada es trivial". La parte quizá mas dura sea la de la balacera, donde mata a todos los asesinos de la "institución" de Top Dollar, y Brandon da muestra de su habilidad marcial y su increíble fuerza, y es ahí donde da el secreto de su poder: el cuervo. Eric pierde su inmortalidad tras terminar con los asesinos, pero encuentra después otra razón para vengarse: Sarah es secuestrada por Top Dollar y debe salvarla. El enfrentamiento, la pelea, el piquete de ojos a la "hermana" de Top por el cuervo, la iglesia, la lluvia, el anillo, como el maldito atraviesa a Eric por el abdomen, y las 30 horas de dolor que le regaló para su muerte, todo, todo, se quedó en mi memoria. Terminé llorando al ver como Eric se derrumba de agonía en su tumba, esperando un consuelo o una forma de huir, y ahí llega Shelly, para llevarse a su eterno amado para por fin descansar en santa paz.
Tenía unos catorce años, y aun con esa edad me di cuenta de cuan grande era esa obra de arte, el encanto que tenía, su magia, todo. La vi como 3 veces, y en cada una veía algo nuevo: la locura de Eric, la pureza de Sarah, la solidaridad del oficial, la maldad de Top, etc., etc., etc., y poco a poco me fui haciendo su fan. Pensé: "Dios, este hombre es fantástico, desearía conocerlo", y llega mi madre y me desinfla la felicidad: "Ese tipo ya esta muerto", y en otra ocasión, solo por curiosidad, busqué su biografía en Internet,... y me dolió bastante la verdad: Brandon llevaba 16 años de muerto. Leí la reseña de cómo murió, y como mucha gente, me dio sospechosismo de que fuera asesinato y no accidente -mi abuelo es fan de su padre, Bruce Lee, y el mantiene la versión de que padre e hijo fueron asesinados-, pero estaba triste. Ya tenía 2 artistas muertos en mi lista: Eric Carr, quien en vida fue baterista de KISS, y ahora él... pero no me importó. El seguía vivo, porque el cuervo siempre vivirá, y porque había gente que lo recordaba y porque yo lo miraba con cariño en esa película... no es un film de simple venganza y terror, era una película de amor, esperanza, justicia... donde a veces hay que tomar las armas uno mismo... donde la ternura se mezcla con melancolía para hacernos sentir su tristeza -como cuando le dice al oficial "yeah"-, o cuando la locura se junta con el dulce placer de ver sufrir a alguien -el asesinato de Funboy un ejemplo claro-. Esta película hizo que viera el sentimiento de la venganza desde un plano distinto: no se necesita odio para vengarte, se necesita amor por algo para hacerlo, y eso es lo que nos demuestra Eric al maquillarse en medio de su sufrimiento con el espejo quebrado. El maquillaje es muy subjetivo: e aprendido mucho sobre maquillaje gracias a mi banda favorita, KISS, y todo maquillaje a base blanca expresa algo: las delgadas líneas de los ojos del cuervo que miran más allá de lo normal, y las líneas de las comisuras de su boca, a veces con una sonrisa de loco placer y otras con una expresión de auténtica pena, decían más que mil palabras; era una entidad en busca de esperanza, de justicia, cargada de un dolor ajeno y cruel. A raíz de esto investigué donde pude sobre las películas, y conseguí no solo la uno, sino también las otras, que en mi opinión se han alejado mucho de la idea que el cuervo transmite, y hacen más bien que se convierta en un sádico vengador que mata por puro gusto (véase la última versión actuada por Edward Furlong, que dejando de lado la buena caracterización, fue horriblemente mala) y me han decepcionado bastante... ni Eric Mabius, ni Furlong, ni siquiera Mark Dacascos, pueden llenar ese vació que dejó una bala vieja al matar a Brandon, ya que él nació para darle rostro al cuervo, pero, en el remoto caso de que saquen una nueva versión (desearía que la hiciera Tim Burton o volviera Alex Proyas a retomar el trabajo) le daría el beneficio de la duda, aunque llevaría algo que apachurrar para aguantar la desilusión o una bolsa de papel para el vómito si de plano es un asco, y gracias al cuervo e especializado mi literatura en la venganza, pues soy una escritora en proceso, y espero algún día dejar de ser una de esas tantas ilusas que lo intentan y no lo logran.
Esta historia esta guardada en mi reserva personal de películas, pero creo que a quedado guardada en corazón: gracias a ella aprendí algo que la gente teme enseñar: que la venganza, mientras sea justa, es válida, si no, es puro placer suicida, y aunque es un placer a veces vacío y efímero, puede salvarte de la desesperación, ya que vengas algo que amabas, y el amor se esconde entre esa V pintada de maldad. E de confesar que una vez, por locura y dolor, me vengué de alguien que me hizo mucho mal, y me sentía igual que el cuervo cuando suelta esa risa aterradora de eufórica locura, aunque también, después, sentí su desesperación, y me di cuenta de que la venganza no es solo herir, es amar algo, ajustar cuentas por perderlo y afrontar el cargo de conciencia que te queda si te pasaste de listo (nótese el caso Montecristo) También me gustaría encontrar los comics de James O`Barr, pero veo que solo en Internet es posible encontrarlos, y la patria esta pobre para comprarlos en línea. En cualquier caso, algún día los he de leer.
Al final, siempre que esté sola en mi casa y el Internet me aburra, algo en mí me dirá "Sácala ya, mírala de nuevo", o algún extraño sueño me pida que vuelva a rodarla, y entonces, disfrutando de mi soledad, volveré a picarle play al DVD, me sentaré de piernas cruzadas, y empezaré a verla como la primera vez: llena de emoción, con los nervios de punta, y siempre recordará mi corazón aquel hombre que tal vez ya no está entre el número de vivos, pero que ahora está entre el número de ángeles.
Descansa en Paz, Brandon, y que tu espíritu este siempre con el cuervo.
Gracias
Reino de Narnia
