11 Febrero 2012

Es difícil escribir una semblanza de alguien a quien una no conoce, sobre todo si recientemente esa persona acaba de cumplir los veinte años de fallecido, y creo que las cosas se complican más cuando murió unos años antes de que la autora de este artículo naciera.
Es difícil... pero creo que no imposible. Aún con toda esta pintoresca carta de recomendación inicial, creo que no es imposible dedicarle un artículo decente a alguien a quien le tienes afecto y admiración por mucha que sea la distancia temporal y geográfica. Lo que importa es que de una u otra manera la una conoce al otro y ha aprendido de él por encima de todas las trabas.
Me refiero a Eric Carr. Ya antes había escrito otro artículo en su memoria a manera de tributo, muy parecido a una confesión sobre todos esos sentimientos extraños que su recuerdo me provocaba (y aún provoca). Esta vez mi intención es escribir una nota retrospectiva a través de los 4 años que llevo siendo fan de KISS, y por consiguiente, fan de Eric, para ver si algo ha cambiado desde entonces.
Muchas veces me ha pasado que cuando me toca decir cuál es mi música favorita, al responder KISS las caras se contraen en una mueca de desagrado, ya sea porque no son lo suficientemente fuertes como lo que hay ahora o porque la cuestión del maquillaje sigue siendo un tabú hoy en día (aunque no se crea). Las pocas veces que me responden favorablemente con una sonrisa o una cara de emoción, pregunto por Eric, y en esta ocasión, el resultado no podría ser más escaso. Si lo conocen es muy por encima, refiriéndose a él como "el remplazo de Peter", y en el peor de los casos ni enterados estaban. Es una pena: era una buena persona, que enseñó buenos valores y del que nunca he leído una sola nota desfavorable. En esos momentos una vocecita en mi cabeza me dice "Los buenos acaban olvidados"
Y es aquí cuando me pregunto, ¿Por qué? ¿Por qué la gente buena y sencilla termina recordada por unos pocos? ¿Por qué la gente que se dedica a otra cosa que estar haciendo escándalos sin sentido aparece con una frecuencia rayana en lo ridículo y la gente que hizo grandes cosas se va al olvido? A veces me respondo que porque la masa se contenta con lo bajo y vulgar; otras me digo a mí misma que no todo lo bueno es para todos, pero sigue siendo lamentable. Algo es seguro. Prefiero saber poco de mí desaparecido amigo Eric a tener las manos todos los pormenores de las estupideces que comete Lady Gaga, por decir algo cercano.
Tengo una anécdota al respecto. En tercero de secundaria tuve al único profesor de matemáticas que realmente me cayó bien; no sólo era bueno explicando los temas más peliagudos, sino que tenía una cultura musical parecida a la que yo buscaba en chicos que ahora se ven influenciados por el electro y reggaetón. Gustaba de KISS, diciendo al respecto que los había conocido desde el principio y que se consideraba un fan de los años más crudos.
Un día, mientras conversaba con él, tocamos el punto y me dijo "Tú me pondrás al corriente, ¿Quiénes son los integrantes actualmente?" Lo puse al tanto y al llegar al baterista se extrañó: "¿Cómo?, ¿No sigue en KISS Eric Carr?" Yo no pude más que sentir franca tristeza y a la vez ternura: él todavía alcanzó esa época dorada de la banda y lo había preguntado con tal inocencia, que yo respondía con algo de pena: "Hay, profe. Tiene casi veinte años muerto". Esta pequeña frase tuvo efectos simultáneos en mi maestro: percibí un terrible asombro, su rostro volvió dos décadas en el tiempo y su mirada transparentó esa ausencia que ahora se llenaba de tan lamentable noticia. Movido por la sorpresa me cuestionó de por qué murió; por aquellos días Gustavo Cerati comenzaba con su eterno coma, y de alguna manera le hice entender qué le ocurrió. Claro que con un final quizá más benévolo que el de esa otra alma buena en estado vegetativo.
¿A que quiero llegar con todo esto? Muy simple:
Hace veinte años se nos fue una buena persona. Alguien que merece ser recordado más allá de la muerte. Siento una gran tristeza cuando veo que sólo la gente que está muy cerca de la banda se entera de este tipo de cosas, y que gente que apreciaba a Eric, como mi maestro, tuvo que esperar tantos años para mirar al cielo y decirle en silencio a Dios ¿Por qué? ¿Por qué de ese modo y porqué él?
Tengo 4 años menos que el tiempo que él ya no está. Todo sea dicho de él: todo lo bueno. Yo, que le dedico este espacio a su aniversario luctuoso, le digo:
Te extrañamos. Hay mucha gente que te recuerda. Hasta yo, que no te veré nunca. Gracias por todo lo enseñado. Gracias por ser bueno.
Descansa en paz.
Reino de Narnia, Mariana.
servido por Mar
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30 Noviembre 2010
Tendría yo cosa de 12 años cuando escuché por primera vez a KISS. Todavía no se porqué, pero esa primera vez fue única. Iba en el carro de mi mamá, un Corsa rojo 2004 de vidrios entintados, escuchando en la radio una estación de éxitos de los 80`s, MIX 106.5, pura música del ayer, con el plan de ir a recoger a mi hermano de la primaria cuando el locutor anunció: "Ahora con ustedes, I Was Made For Lovin´ You, de KISS" -chale, hasta recuerdo lo que dijo XD-. Al primer toque del bajo de Gene Simmons la canción me atrapó por completo; luego fueron los rasgueos de la guitarra de un súper maestro de la lira, Ace Frehley; pero lo que me dejó absolutamente tonta fue la melodiosa y hechizante voz de su vocalista, Paul Stanley y desde entonces es mi amor platónico :D. Fue el momento más increíble de mis 12 años: nomás terminó la bendita canción, atarantada, escuché cómo mi madre decía :"Eso es KISS, ¿no?" -y encima lo dijo en un tono de desdén que no entendía: para mi había sido maravilloso- y entonces supe que debía buscar: KISS.
Hasta ese momento, yo no me consideraba del todo señorita ni madura: no me había caído el veinte aún con eso de que ya había dejado la primaria y para compensar eso, buscaba alguna tribu urbana a la cual integrarme. Mi inclinación por la oscuridad, la magia y lo negro me había llevado a considerar a los darketos, góticos y demás muchachos con rollos oscuristas, pero en aquel momento mi vida se decidía: estaba destinada a se kissera.
Al principio me costó trabajo volver a oírlos: raras -por no decir pocas- y muy escasas eran las veces en las que pasaban esa única canción en MIX, y algo que me atoraba era el hecho de que a mi má NO le agradaban: en una ocasión en Internet buscó una foto de los cara pintada en sus inicios en donde la verdad sea dicha, se veían aterradores y satánicos -un tiempo después supe que lo había hecho con el chiste de asustarme con esas caras de malo, pero para desgracia suya a mi no me asustaron nada- y aunque me dieron temor por mero principio y no estaba habituada, me valió. Me empezaban a gustar y no me iba a rendir por una foto en blanco y negro de 1973.
Después, la cosa fue documentarse. Nadie de mi grupo de primero los conocía y quienes algo sabían decían que estaban locos, que la sangre y la lengua de Simmons, que eran diabólicos.... ¡bobadas! Decidí buscarlos de manera un tantito mas seria; en los tianguis preguntaba por discos de KISS, un vecino de la colonia más grande me contaba lo que sabía, y cosas así, ya sabes, intentar saber algo. De lo que supe casi al principio fue de que a nadie le agradaban: mi hermano pensaba -y piensa hoy en día a estas alturas :S- que eran maricones, mamá me dijo que estaban locos y eran putos, mis amigas me decían servidora de Satán... ¡calumnias! La mitad de esos rumores no son ciertos en ningún sentido. Un día platicaba con unas chicas del salón y llegamos a ese punto de "¿Qué música te gusta...?" y cuando me tocó a mi yo les dije obviamente que KISS, aunque aún estaba en fase de exploración, y entonces una agarró y me dijo "¿Te gusta KISS?" -no con ese tono de asco, sino de sano reconocimiento :P-, me emocioné mucho (llevaba ya un rato sin tener datos buenos), le dije que SI!, y ella me contestó que a su padre le gustaban y los conocía bien, sacó su celular y puso aquella canción que algún día me hechizaría con su magia, me lo prestó y yo volví a hipnotizarme. Esa chica, recuerdo su nombre, se llamaba Sandra, vio mi gusto desmedido me contó que su jefe tenía unos videos de ellos que le gustaría quemarme y que luego se los pagaba, y le rogué que lo hiciera. Tardó unos días, y después me dijo que no se podían quemar, pero de todos modos me prestó el LIVE IN LAS VEGAS, el primer concierto que vi a plena conciencia y el que me demostró cuan grande es KISS!!!!!! Vi por primera vez a Stanley con su maquillaje de estrella, su increíble carisma y demás razones por las que está guapísimo :P; al maestro Frehley y sus potentes solos de guitarra; a Simmons y su eterna lengua larga; a Criss con su batería llena de ritmo y locura... creo que fue la primera vez que me enamoré de verdad, y si antes no los amaba, ahora si. Como que después de eso mi má y mi hermano lo entendieron: yo amaba a KISS, y nadie podía revocar eso; tal vez fue esa la razón por la que me enseñaron la página de la kissfever.arg, y con eso pude documentarme como Dios manda, lo aprendí todo, discos, trajes, fechas kisstóricas, canciones, miembros con sus nombres y biografías... entre esas cosas lo primero fue que su vocalista, Paul Stanley, cumplía años el mismo día que su servidora!!!! Puede que fuera una sana coincidencia, pero fue un aviso, un aviso de la kissería que me dominaría desde entonces y fue tanta mi emoción que en poco tiempo conseguí discos, videos, conciertos, fotos, ... incluso un afiche doble carta bellísimo, estudié toda su historia, inicios, caídas y levantadas, miembros y ex miembros, rolas y hitazos, los que pasaron a mejor vida.... Ah, fue sencillamente genial.
Pero también descubrí que se kissero era estar solo. KISS es una banda que siempre a tenido pocos seguidores y son solitarios, y no a muchas personas les agrada EN NINGÚN SENTIDO, que si no es porque sus canciones tienen mensajes subliminales, que Simmons la hace de demonio -y la gente católica cómo tiene broncas por este aspecto y la verdad hace que uno se vuelva un demonio y le guste asustarlos. Ñaka, Ñaka-, las rolas casi siempre tienen el tono muy fuerte y suenan a que el infierno se abrió, que si son putos, que se maquillan, que las botas, que Dios sabe que rayos les ven de malo. Cuando una se encuentra con gente kissero, hay varias opciones no muy buenas:
1.- son kisseros a medias, ni frío ni calor;
2.- son gente mayor y cuesta trabajo hablar con ellos;
3.- son fans de segunda mano: o les gusta a sus padres o a sus hermanos mayores, así que su conocimiento no es por gusto, y eso mata la felicidad de encontrar gente de la misma locura;
4.- si lo son, a veces una no se lleva bien porque son conservadores del gusto kissero de los 70`s, etc., etc., etc.
Es una banda difícil; en sus inicios a nadie le gustaba... decían que el maquillaje era pura publicidad cuando la cosa es que les gustó como se veían, que eran de Satán y un montón de mitos absurdísimos... después, cuando reventó su fama, más los odiaron, que porque le copiaban a los Rolling, a los Beatles, Led Zepellin, bla, bla, bla...
Es estar solo en más de un sentido. Con eso de que el reggeatón está MUY DE MODA, el rock, heavy y glam metal se opacan por esa música tan vulgar... al menos KISS sabe decir peladeces pero con algo de poesía y educación, no que esas porquerías lo dicen de un modo tan corriente y deshumanizado... guácala!!!! Es apartarse del resto, ser una loca chiflada y demoníaca, que tus compañeros digan que son homosexuales y son uno viejos acabados... ser la única que lleva en el morral algo de música decente... y lo peor es cuando los escuchan: se ponen insoportables, se quejan, dicen que el diablo no sé que y no sé cuanto, que si son música del mal, que pisan pollitos, que están locos, puras patrañas!!!!
Cuando esto comenzó a pasarme, me dolió profundamente: con nadie se podía platicar del último disco o cual era tu integrante favorito; creí que había encontrado algo con lo que ser parte de algún grupo de amigos, pero la visión del poco gusto por KISS me desanimó bastante.... Era algo que me ocurría desde siempre, ser la chica extraña, rara, anormal, a la que nadie le habla por como es o por su forma de ser...
Pero descubrí también que era algo por lo cual enorgullecerse, que era única, especial: era por ello por lo que a KISS se le menosprecia, porque son únicos, especiales, mágicos... era por eso por lo que a poca gente le gustan: somos gente escogida, diferente, y cuando me di cuenta de esta cosa preciosa, me alegré muchísimo, pues sabía que no era normal como todos los que son borregos y oyen esas guácaras de reggeatón, y ser rara me gusta, es mi especialidad. Con esto en el coco me decidí a ser una predicadora del KISSantismo, a enseñar a los que estuvieran dispuestos a conocer a una banda de 37 años de grandeza y experiencia, que tuvieran la mente lo suficientemente abierta a unos rockerones maquillados y con botas que sabían hacer lo suyo aún teniendo casi 60 años encima.
Sí, es difícil y cuesta trabajo, pero he encontrado algunos que si saben apreciar esta música. No son muchos, pero son. Después de cierto tiempo encontré unos foros argentinos de KISS, donde por fin di con gente con quien platicar de ellos, a pesar de que la mayoría pasa los 30 años o están en esas, sí hay muchachos en este cana. A veces mucho menores que yo: al fin supe que no estaba sola, que en otras partes del mundo había gente a la que les gustan... me topé con argentinos, mexicanos, españoles, chilenos, brasileños... incluso un camarada de los Emiratos Árabes Unidos, y algo que he visto que dicen es que KISS traspasa las barreras generacionales, los países y el tiempo en el que se viva, y no unimos solo para ser amigos gracias a KISS, aunque, como en todo, tiene sus negativos. En uno de esos foros tuve una bronca por defender a personas que yo considero mis amigos, y me dijeron un chorro de cosas desagradables.... Pero bueno, no me quejo, he hecho amigos muy buenos y agradables en los foros en los que he estado.
Al menos en mi caso, KISS me a enseñado que cuando haces algo que a nadie le gusta pero que a ti sí, es porque tienes una idea única, que cuando todos te dicen "extraño, raro, anormal" y demás adjetivos, lo que quieren decir sin saberlo es que eres especial, que aunque el camino es difícil y accidentado, lo que cuenta es las veces que no dejaste de caminarlo a pesar de todo, y los momento buenos que vives al caminarlo, y no tanto la meta, eso llega con el tiempo.
Sus letras me han enseñado que aunque la vida te de la espalda y se te ponga todo patas arriba hay que seguirle pase lo que pase, no dejarse caer por lo que te digan los otros o por el hecho de que te hagan sentir mal... a ser valientes y a endurecerse si perder la ternura, como decía el Ché Guevara J, a no rendirse, y después de mis santos y mi familia, me daban esa fuerza que me hacía falta cuando sentía que todo se me derrumbaba... cuando dejé al primer cabeza de pepino que tuve por novio, me deprimí un buen rato, tanto que lo mandé a golpear, y en ratos de soledad o compañía los escuchaba y me sentía mejor, me reponía, y recordaba que en una de sus canciones, LIVE TO WIN, de Paul Stanley, dice una estrofa esto, y le concedo toda la razón del mundo:
"Solo continúa peleando hasta caer..."
"Just keep fighting till you fall..."
Y si caer significa darse contra el suelo porque alguien te lastima el corazón y un poco más, supongo que está bien siempre y cuando no te quedes en el suelo.
También fueron mi incentivo para que encontrara uno de mis talentos; la música. Sus guitarristas hicieron que me decidiera tomar un camino muy transitado y a la vez inexplorado en varios sentido: ser guitarrista. Muchos de los que conozco dicen: "ya cualquiera es guitarrista", pero no cualquiera lo hace por amor a tocar o lo hace bien. Esa es la diferencia entre un guitarrista corrientucho rasca tripas de uno que lo hace por gusto y por lo mismo lo hace bien, y eso no cualquiera lo hace.
¿Y quién sabe? A lo mejor, como dicen en el documental de KISS MY ASS, entre una de sus citas, puede que tengan razón:
"El secreto del éxito es ofender al mayor número de personas"
GEORGE BERNARD SHAW, 1994, KISS MY ASS.
A mi concepto, tienen razón: KISS tiene sus rolas medio satánicas, como GOD OF THUNDER, UNHOLY y HATE, y rollos un poco extravagantes con sus disfraces, pero así son. Eso es lo que los hizo famosos, ¿no? Desentonar, hacerse notar con cosas fuera de lo normal, maquillarse, usar botas asesinas, rolas locas.... Shaw tiene razón: ofende a mucha gente y el resto amará lo que haces. Tal vez por eso me gustan tanto: porque soy tan extraña como ellos. ;)
Puede que algún día los demás entiendan su forma de tocar o de hacer su show, su manera de hacer su merequetengue y de rockear.
Aunque pienso que si eso sucediera, ser kissero dejaría de ser tan emocionante y divertido. Perdería su chiste ser especial.
Reino de Narnia
servido por Mar
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19 Julio 2010

En esta ocasión quiero escribir mi sincera opinión sobre lo que a Michael Jackson se refiere y a lo que creo de su vida y su muerte. Desde ya aclaro que este artículo no está pensado en difamar ni criticar crudamente a Michael, sino únicamente a expresar la opinión de una fan que le guarda respeto por las cosas buenas que hizo. He aquí mi historia:
"Michael Jackson falleció hace un año a causa de una letal dosis de propofol..." ¡Dios! He oído esta nota en los noticieros por casi una semana: hablan hasta por los codos de esto, y mencionan cómo ocurrió desde el punto de vista periodístico, pero...
¿Cómo vivé el deceso del Rey del Pop una chica de 15 que nunca fue su súper fan, pero a la que dejaría marcada con este suceso para siempre? Uff, creo que es algo que no podré olvidar mientras viva. No porque Michael muriera, sino por la manera en la que me enteré y en la forma en la que lo viví. ¿Qué pasó? Esto:
Si la memoria no me falla, Michael Joseph Jackson falleció un jueves 25 de junio del 2009, 15:30 hora local. Ese día, de este lado del globo, yo regresaba de la escuela en un estado francamente deplorable: debido a la presión de las últimas calificaciones escolares, sumado con un estrés de varios días, sueño retrasado, exceso de tarea y una situación crítica en mi ánimo, me encontraba muy débil y cansada: me urgía un descanso, y tanto era mi malestar que cuando terminé de comer, sólo tuve el tiempo justo para reunir lo que me faltaba en la mochila para el día siguiente y agotada de mi vida me acosté en mi cama, me tapé como puede y cerré los ojos, diciendo en voz baja "Sólo será un minuto"
Pero fue más de un minuto. Me encontraba en una situación física, mental y espiritual tan mala que mi cuerpo dijo ANYMORE y sin decir ojos negros me perdí en el sueño, tanto que se me fue la tarde durmiendo, y para cuando me desperté eran las 11:00 de la noche. Me desubiqué un momento pues no podía creer que ya era de noche, y vi que mi madre y mi hermano habían respetado a tal grado mi cansancio que me dejaron dormir lo que yo quisiera, así que me levanté para tomar algo de agua y me volví a dormir. (No se como habré estado de mal para que me pudiera dormir de ese modo, tanto tiempo.)
No me enteré de nada hasta el día siguiente, en la escuela. Todo el mundo cuchicheaba de algo de un modo bastante descarado: le resté importancia y me fui a sentar. Como una costumbre adquirida de tiempo atrás revisé mi celular y noté que tenía un mensaje que no había visto la noche anterior: eran las noticias del servicio Uno noticias, abrí el mensaje, y me quedé un momento pasmada por lo que estaba leyendo:
"Michael Jackson falleció hoy de un ataque cardiaco a las 15:23, hora local:::"
Tuve que leerlo varias veces porque no lo creía: ¿Qué Michael Jackson estaba muerto? Me sorprendí muchísimo, tanto que les pregunte a la bolita de mis amigas si era cierto: "Claro -dijeron- murió como a las cinco de la tarde... ¿Dónde estabas que no te enteraste?" Y yo, en estado de shock, contesté: "Dormida"
No sé porqué, pero saber que Jackson estaba muerto noqueó algo adentro mío: pronto, cuando llegué a mi casa, los noticieros dieron a conocer como primicia la muerte del Rey del Pop: daban los primeros detalles de la muerte, que según fue en un principio que Michael no podía respirar y falleció de ataque cardiaco; claro que no daban muchos detalles exactos, pero conforme pasaron los días, comenzaron a decir que su doctor le había dado un fármaco que sin querer le había provocado una sobredosis de drogas, y mucho antes de que lo dijeran públicamente, a mi ya se me había ocurrido lo de homicidio involuntario. El mundo se volteó como calcetín por su muerte: no hubo persona viva que no se enterara de esto, se corrió la noticia como reguero de pólvora. A esto le siguió lo que harían con sus restos mortales y las autopsias: descubrieron cosas como que se le caía el cabello y estaba muy delgado, cosas que en vida nadie notó, y me sorprendió la morbosidad con que se le trataba el asunto: hubo un rato en el que no se hablaba de nada más, y la verdad es que llegué a hartarme de la noticia. (Ahora en casa me hacen la broma de que si me vuelvo a dormir así se morirá alguien más,... es divertido cuando no te deja tocado)
Lo que es un hecho es que sí hubo gente de corazón fiel que le rindieron homenaje: muchos de mis compañeros de secundaria le rendían homenajes humildes como cantar a todo grito sus canciones, o bailar como él, usar su tan conocido sombrero negro.... También supe de lo que la gente hizo en el Paseo de la Fama, cuando le llevaron flores a su estrella, y los documentales de su historia, los especiales de música, las magno congregaciones en torno a su persona... fue algo mundial, tuvo más sonido que la muerte de John Lennon, y eso que en esa fue asesinato, solo que con el mismo nivel de morbosidad o peor: se comenzó a hablar largo y tendido de lo que había hecho en vida, de las deudas que había dejado, del futuro de sus hijos, de las reacciones de sus familiares, el montón de dinero que sus discos ahora hacían, las respuestas de sus amigos más cercanos,... y también aquello de la violación a niños y todo eso, pero primero, vayamos a los funerales.
Los funerales de Michael Jackson, según números, rompieron el récord de visitas a un mismo video en todo el mundo, y cuando se llevaron a cabo TODOS los que podían verlos los vieron. Confieso que yo también los vi, no por seguir el río de habladurías, sino porque quería saber que iba a ser de él: fueron largos y para algunos, muy emotivos, para otras personas no fue más que un circo: para mí, a los que fueron de corazón se les notó la tristeza en todo momento; quien solo fue a lucirse en el evento del año no hizo más que seguir la corriente. No los vi completamente, solo el inicio y el final, y si en esa ceremonia hay algo que fuera de verdad, fue cuando la hija de Michael se levantó a decir unas palabras de su padre: en ese momento se me partió el alma,
y vi a una de las poquísimas personas que lamentaban este deceso. El mundo vio a Paris Michael decir cuanto quería a su padre, y yo... yo vi a una niña inocente llorarle a su padre, yo sentí el dolor de esa niña que había perdido al padre que tanto quiso, pues esta pequeña escritora también a perdido a su papá, y yo supe lo que sufría Paris: el dolor y las lágrimas de esa niña no tenían precio ni tenían por qué haber salido en vivo. Eso fue lo que me mató un pedazo de alma.
Para mi, a todos se nos murió algo cuando Michael partió al cielo, fuéramos sus fans o no: era parte de la cultura popular y musical, y cuando supimos que se había muerto, algo en nuestro interior, o al menos a mi, se nos fue al vacío algo que significó su pérdida, y creo que lo que más acentúa este sentimiento de abandono y de desolación es el hecho de que el asunto sea poco menos que un negocio. Creo que Michael no se lo merece: el habría odiado lo que están haciendo, y recalco que escribo esto no solo como un homenaje, sino como una forma de pedirle al público en general que dejemos de una vez por todas a Michael descansar en paz.
PREVIO A LA MUERTE
Yo conocí a Michael y a su música cuando tenía algo más de 9 años, gracias a una prima que era fan suya: ella ponía a todo volumen canciones como BEAT IT, SMOOTH CRIMINAL y THRILLER, y a mi lo que me gustaba del hombre era la voz aguda con la que cantaba. Como a los 13 años empecé a saber algo de él: en alguna revista o en alguna parte de Internet leí cosas que hablaban de su modo de bailar y su forma de cantar, pero también supe de aquello de las violaciones y de la pederastia, y yo no se porque, pero yo no me convencía de esto -después dejaré claro porque este tipo de acusaciones no me eran suficientemente sólidas para que las creyera-. Tiempo después me enteré de su gira por Londres y de la enfermedad que padecía, vitíligo, de la que estoy convencida que sí sufrió. A mi madre también le gustaba: ella había tenido dos veces el disco de THRILLER, así que algo sabía yo antes de que falleciera. Mi canción favorita era en esos tiempos BEAT IT, sobre todo porque incluye un muy buen solo de guitarra encabezado por David Lee Roth, y cuando no sabía muy bien quien era, me parecía un hombre guapo, blanquito como estaba o moreno cuando tenía el pelo lacio. De haberse quedado así, tal vez no habría sido tan dramático su cambio de color de piel. Aunque mientras tengan de que hablar, la prensa no iba a dejar esto pasar.
Como ven, yo no estaba muy informada del Rey del Pop antes de fallecer, y me da un poco de vergüenza admitir que soy de las que se informaron después de muerto, aunque con lo que hacían con su nombre y su persona, solo era cuestión de tiempo. Te pido una disculpa, Michael, por hacer esto después de tu muerte.
DESPUÉS DE MUERTO: LA HISTORIA DETRÁS DE LAS MÁSCARAS DE LAS MENTIRAS
¿Qué le siguió a la muerte de Michael para esta chica? Bueno, después de los funerales, las cosas se aligeraron un poco: ya no se mencionaba más que lo del doctor y la posibilidad de homicidio involuntario. Pronto fue cotidiano escuchar nuevas sobre el caso, pero lo que siguió a los funerales que tuvo un impacto parecido al enterarse, fue lo de las acusaciones en falso contra Michael: yo me enteré de esto por una revista que mi madre me regaló cuando íbamos de compras, y pasando las hojas distraídamente, me agarró de la atención una nota en la que decía que Jordan Chandler, el chico que lo acusaría de abuso sexual hace 16 años, había reventado emocionalmente y que admitía abiertamente que Michael NO lo había violado: el muy asqueroso reconocía que había mentido por su padre, para salir de la pobreza, y que Jackson nunca lo había tocado. Cuando leí esto, me quedé momentáneamente en shock: estaba horrorizada de solo leerlo, y pasó por mi cabeza una descabellada ilusión de lo que me habría encantado hacer en ese momento: quise desintegrarme en aquel instante, re-materializarme en donde quiera que estuviese ese infeliz, y ahorcarlo mientras le gritara: "¡Mira! ¡Mira lo que has hecho! ¡Mira lo que hicieron tus mentiras! ¡Asesino! ¡Tú lo mataste! ¡Tú mataste a Michael!" (Apuesto a que no faltó quien se lo dijera, cuando menos. De haber podido yo lo hacía)
Pero no llegaría a ser más que eso, una loca ilusión: tiempo después supe que el miserable asesino se había suicidado por la culpa que sentía, leyéndolo en un periódico que en un rato de relajo algún amigo me prestó. En ese momento me llegó a la cabeza el cruel pensamiento de que sólo había acabado su miserable vida con otra miseria: el suicidio. Alejandro Dumas tenía razón en ese aspecto: todos los miserables acaban su vida así, y este tipo es el ejemplo claro de ello (léase el Conde de Montecristo para encontrar esta cita). Después de saber esta monstruosidad comencé a hacerme un juicio propio sobre estos hechos, leyendo largo y tendido ambas partes, y esta es mi opinión:
¿INOCENTE O CULPABLE?
MIS BASES
¿En qué me apoyo en mis próximas afirmaciones? Bueno, todo comienza con un libro que recomiendo ampliamente: El Retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde. Quien ya leyó este libro sabe que todo parte de un joven de la era victoriana de Inglaterra que está dotado de una belleza increíble e inusual al que un pintor le hace, obviamente, un retrato, y en las sesiones de este, conoce a un hombre que lo lleva por un camino de vicios tremendos, horrores inimaginables y perversiones horripilantes, y entre las muchas figura el querer ser joven eternamente mientras su retrato padece sus pecados: el comete locuras por mucho tiempo mientras el lienzo de su pintura se pudre y se convierte en un reflejo de su alma, antes pura, descompuesta por la influencia de un amigo. Hay cierto punto en el que se descubre como el ser deshecho que es y en el que se quiere reordenar, y entonces, al ver su cuadro que arrinconó en algún punto lejano de su casa, decide ponerle punto final a esa cosa que se pudre, lo atraviesa con un espadín y con ello acaba con su vida, mientras que en lo que queda de la trama el cuadro conserva su belleza y Dorian carga en la muerte lo que no cargó en vida (recomiendo también la película, que aunque tiene pedazos que le quitaron, la historia está bien asentada)
Yo leí este libro un poco después de cumplir los 15 años, e hizo que me diera la vuelta en varios conceptos del alma y los pecados: hizo que me inspeccionara interiormente y me preguntara, ¿cómo ha de estar mi pintura? Bueno, cuando se tienen 15 años no se puede tener en la lista muchas barbaridades anotadas, pero de todos modos.... Digamos que descubrí una manera bastante peculiar de inspeccionarme, y entre una cosa y otra, el caso de Michael llegó a mi cabeza.
No sé porqué, pero no me puedo imaginar al hombre con esta clase de perversión. Digo, tengo una teoría sobre porqué, además de lo Dorian, no me lo creo: ya sabemos que él se operó la cara y el vitíligo le cambió los rasgos faciales, pero de lo que estoy convencida es que de los ojos no hay operación de cambio totalmente físico. Baso mis argumentos en algo un poco más espiritual e interior que en algo que se pueda constar en un documento, pero así lo veo yo: la mirada que ese hombre tenía, en fotos y sobre todo en entrevistas, deja ver que era una persona con alma torturada, triste, sola, y sobre todo, en esos ojos, yo no puedo ni alcanzo a ver que tuviera un nivel de maldad tan alto como para abusar de niños... yo no puedo ver en esas pupilas tanta putrefacción y tanta porquería, y no creo que lo hiciera, porque estoy en pro de que el hombre hizo un montón de cosas a favor de niños y de caridades... puede que haya gente mala que lo hace, pero, ¿no les parece que el teatro se acaba tarde o temprano? Y sobre todo, ¿Que una persona que finge acaba por descubrirse sola? De haber sido como dice un montón de gente, a Michael se le habría caído el asunto mucho antes de morir. Y lo que me da un poco de credibilidad es el hecho del mocoso que confesó que era mentira: no les parece bastante confesión?? Y si queda aún un cabo con las otras acusaciones, ya dirá el tiempo y Dios si son verdad o fue únicamente modo de sacarle dinero al hombre.
¿De qué lado estar? ¿Inocencia o culpabilidad? Es un postura extremista, pero si tuviera que estar de un lado, estaría en el que dice que Michael es inocente. Puede que sea muy joven, pero creo reconocer la diferencia entre un hombre al que se le siente la perversión a kilómetros de distancia a un sujeto que ayudó a medio mundo y al que no le puedo ver rastro de ese tipo de asquerosidad. Sé que no tengo bases 100% sólidas, pero creo que es más honroso media convicción amigable que toda la solidez jurídica de una barbaridad.
Ahora quisiera pedir a los que leen este articulo que de una vez por todas dejemos al pobre sujeto disfrutar el descanso de la muerte en paz. Sufrió demasiado en vida: creo que lo menos que merece es que muerto esté tranquilo, y desearía que su familia tomara el asunto con más seriedad y dejaran de lucrar con su nombre.
Si hay algo que le deseo como alguien que a fallecido es que encuentre el consuelo que necesita, y que pueda reposar tranquilo.
Ha sido todo por mi parte, y para Michael, lo siguiente:
Yo creo en tu inocencia, y algún día, si es cierta, el mundo lo sabrá, pero mientras tanto, descansa. Nos vemos en el cielo.
Gracias
Reino de Narnia.
servido por Mar
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23 Junio 2010
Ahora quiero escribir como es que conocí y descubrí al mejor sujeto del mundo, a alguien que me a enseñado muchísimo pese a que nunca lo veré y al que tengo presente cada día de mi vida, y ese es, Eric Carr.
Todo comenzó cuando empecé a descubrir a mi banda favorita. Era la época en la que iniciaba mi recolección de videos y discos, y entre ellos, hubo uno que compré en el mercadito de mi casa: el AUSSIE TOUR UNMASKED GASP, de Australia, el INNER SANCTUM, la versión remasterizada, de 1980. Recuerdo haberme emocionado y pagarlo para verlo en casa. Por aquellos días tenía 13 años, y KISS entraba a mi vida de una manera casi sanguínea: ya no había marcha atrás en mi kissería, y para matar el rato a mi casa saqué la cajita del disco, y me puse a contemplarla: ahí estaban todos, Paul, Gene, Ace,... pero vi que había otra persona que no conocía: era Eric. Lucía su maquillaje de Zorro, el cual me llamó mucho la atención, pues yo por aquel entonces solo sabía de los maquillajes originales y el del Zorro me pareció inusual... cuando llegué a casa para verlo, me di a la tarea de saber sus nombres (a esas alturas no sabia ni eso), y conforme corría el DVD, me fui enterando: Paul Stanley, Gene Simmons, Ace Frehley,... y Eric Carr. Incluso sin saber mucho estaba segura de que Eric era alguien distinto, alguien diferente. Como fuese el caso, al verlo en su batería supe que era único, y consiente o inconscientemente, quedé enamorada de su forma de ser: no se que tenía, pero había en su persona algo que me cautivó por completo. Después de esta primera vez, recuerdo que volví a ver ese concierto muchas veces... y en cada una yo coreaba el grito de "Eric, Eric, Eric...!!!" que se escuchaba en el DVD de muchas fanáticas locas de alegría; sentía un cariño por el hombre que no entendía pero que me encantaba, y como siempre ocurría si tenía a alguien que fuera de mi gusto, deseé verlo. También di plena cuenta de su buen humor: con lo poco que sabía de inglés entendía algunos, muy pocos de los chistes de ese disco, como la "presentación" tan divertida de Eric... aún hoy, esa entrevista me ahoga de risa: era estupendamente simpático. Y si he de ser sincera, me parecía muy guapo. Amén.
Después de estas primeras exploraciones, llegó el momento en el que mi gente había entendido que yo estaba destinada a ser una kissera acérrima y consientes de lo que estaban haciendo, me dieron la primera página de información realmente buena que encontré: la KISSFEVER.ARG. En ella descubrí cosas que ni siquiera imaginaba: el año de fundación de KISS, el número de discos que tenían, la cantidad de gente unida a la KISSARMY... algo que miré al instante fueron las biografías de quienes habían pisado el terreno KISS, y después de leer la de mi amado Paul y las de los otros originales, pasé a la de Eric, segura de que su historia era tan emocionante como la de ellos... pero yo no estaba preparada para saber la cruda realidad: Eric había fallecido mucho antes de que yo siquiera naciera, en 1991. Sentí algo bastante extraño en mi interior: era como si hubiese sabido que en ese día, el día en el que me enteré de la verdad, hubiese muerto.... Era un vacío tremendo, horrible... fue como si me hubiera caído en un abismo sin fondo... ¿Eric, muerto? No podía ser, eso no era verdad, el estaba vivo... paradójicamente me enteré de esto un 24 de noviembre, y eso acrecentó el duro golpe que sufrí al saberlo... fue como si se hubiera muerto alguien muy cercano a mi, como si alguien de mi familia se hubiese ido...ese algo que empezaba a nacer en mi falleció también aquel día de una manera demasiado abrupta, y me dieron unas ganas increíbles de llorar... esa noche sentí el frío del abandono de alguien que era muy bueno y especial, y lamenté no haber vivido para verlo y sentir sus pasos.... Fue muy duro para mí, con solo 13 años de edad, saber que Paul Caravello, Eric Carr, no estaba en la tierra ya. En un loco frenesí por asegurarme de que Eric vivía busqué cuanta biografía había en el Internet, pero todas decían lo mismo: Eric había fallecido el 24 de noviembre de 1991, víctima de una aneurisma cerebral Tuve que aceptar la realidad con algo de tristeza y no me fue fácil: en el foro de KISS al que estoy unida, el KISSFEVER, supo de mis constantes tributos a Eric debido a lo mucho que lo extraño y hay amigas que pese a haber vivido su temporada no pudieron ni tuvieron el gusto de verlo de cerca. Pronto, una de mis amigas, Cyber Starchild, me enseñó que no había que sentir lástima por Eric, y que su muerte no era lo único que era memorable sobre el: otra, Sylk, me daba su visto bueno sobre mi loco amor de fan pese a que soy muy joven y que el partió al cielo antes de que yo naciera, pero me hicieron ver cuan grande era: todas las anécdotas, las historias, las fotos, todo me enseñó lo enorme y grande que había sido en vida, y aunque a veces se me sale eso de "porque los buenos mueren jóvenes", ya domino mucho mejor aquella parte de mi que se pone deprimida por su ida.
Eric, pese a que no esta en la tierra, me a enseñado muchísimo sobre humildad y respeto, además de dotarme de una inspiración para mis escritos que pocas cosas me han dado. Tengo una anécdota que refleja la humildad que la memoria de Eric me a enseñado. Es esta:
En el salón de tercero de secundaria en el que estoy, aparte de haber muchachos locos y desmadrazos hay unos chicos que tocan la guitarra muy bien. Son 4 que lo hacen muy bien, y otros 3, incluida yo, que estamos en pasos de aprender: siempre admiré mucho a los cuatro que lo hacen bien, porque me parecían lo más cercano a Mr. Frehley o Thayer que tenía, y cada que tocaban, yo los miraba de lejos, pues no me hablan mucho... suelen tocar Metallica, Nirvana, Black Sabbath, etc., cosas parecidas, y lo hacen tan bien, que yo me quedaba a veces muda solo por oírlos. En una ocasión, cuando no había casi nadie en el salón, estaban dos de ellos: uno que no me habla y otro que es como mi tutor de aprendizaje, y al ver que se ponían a tocar, me dirigí al que no le hablo para pedirle, como si fuese su fan, una canción. El chico hizo como que no me oyó (pensé que no me había expresado bien) así que se lo volví pedir, le pedía ENDER SANDMAN, que para mí es muy difícil de tocar, y empezó mi mal trago: este amigo agarra y me corrige sobre como se pronuncia (dije "enter" en lugar de "ender") pero me lo dijo de un modo tan majadero y frío, que me ofendió bastante. No se como le hice pero tuve el valor de decirle "Solo tócala", y de mala gana, empezó con el intro, y encima de corregirme tan groseramente, dijo en un tono bastante desagradable "Esta canción es para principiantes", y entonces ahí si me molesté. Sí, soy principiante, pero ¿Cuántos de nosotros conocemos a alguien que no lo sea? Y lo que es más, ¿Cuántos dejan de estudiar siendo maestros?, y otra, ¿Cuántos conocen que tengan la sencillez de pedirle a un mayor que les enseñe pese a su enorme orgullo? Yo los conozco muy pocos. Eso me encendió mucho la ira: el no era tan bueno, y no tenía el derecho de contestarme de ese modo. Con algo de rudeza (por no decir mala educación) lo miré muy fijamente y le dije, en un tono muy duro: "Yo SOY principiante", recalqué la palabra soy, le di la espalda y me senté en mi silla, muy molesta e indignada por su actitud. En mi furia, me dio por pensar en lo que Eric habría hecho en su lugar: me habría sonreído, habría tocado la canción con mucho gusto, después platicaría algo, tal vez hasta contaría un buen chiste. Vi en mi mente su dulce sonrisa, y hasta pude escuchar una carcajada suya en mis oídos...sonreí al recordar aquellas cosas, que aunque no había visto en vivo, podía ver en mi mente, en mi corazón, y me reí de mi amor de fan, de lo mucho que me había enseñado y de que su recuerdo me hacía feliz. Con eso en la cabeza se me fue el coraje: Eric me había enseñado a pedirles a los más sabios de manera respetuosa, como el le había pedido a Gene un autógrafo cuando no era seguro que se iba a quedar en KISS, y con eso selló su boleto de entrada, como quien dice, y me reí: eso era mucho mas valioso que oír a un niño maleducado tocar por muy bueno que fuera.
Eso si, nunca volví a voltear a verlo tocar. A veces, toman la guitarra para presumir un poco, o eso creo yo, pero ya no los veo como antes: con ese tipo de actitud ninguno aunque sea un genio llega demasiado lejos (un caso que me impacta mucho es el de Vinnie Vincent, quien pese a su virtuosismo simplemente a desaparecido del mundo por su actitud de individualismo). Aunque eso me deja un amargo vacío, no me importa: no eran precisamente amigos míos, y aunque lo hubiesen sido, no les habría tolerado la segunda majadería.
Gracias a él he escrito 2 poemas, un cuento, una canción en proceso. Eric es como mi musa: su recuerdo hace que cuando la inspiración me falta, vuelva a nacer en mi. También, en momentos de locura, lo he visto, cuando mi corazón me ha pedido ver su cara fuera de mis sueños: en una ocasión, después de una despiadada cruda con anís, fui al banco a hacer unos pagos con mi madre. Me moría del calor y del aburrimiento, y deseaba con todas mis fuerzas una coca cola bien fría, pero no había disponible (o un Dr. Pepper, en su defecto), y sentía que me ahogaba. Estaba formada en una cola larga como la Cuaresma, y me daba de topes por salir a respirar aire... mientras avanzaba la fila, vi entre la multitud a un joven que atrapó mi atención al momento: tenía una melena toda alborotada, como si se le hubiese explotado el boiler en la cara, de una estatura parecida a la mía, medio chaparrito para ser hombre, delgaducho,... en cierto punto se dio la vuelta para ubicar a un amigo suyo, y al hacerlo pude verlo de frente. Era IGUAL que Eric; la misma cara de yo no fui, los mismos ojos de pillo, la misma sonrisa de travieso... por un segundo o dos se me olvidó mi resaca del mal, se me aclararon las ideas y me recuperé de mi malestar... lo miré con ojos desorbitados, sin poder creer lo que veía... antes de aquel momento había escrito un poema largísimo sobre que Eric se me aparecía en forma de ángel, y sentí que se me había concedido, parecía casi imposible... estuve a dos de gritarle al chico "¡Eric!" y no se porque pero quise llorar (no se si de gusto o de miedo). El muchacho volvió a voltearse y en una milésima de segundo me miró a la cara: puede que sea una locura, pero sentí que Eric era el que me miraba, donde quiera que estuviese. Como a los 5 minutos salió corriendo con su camarada, y nunca lo volví a ver.
Todo ese día pensé al respecto: fue un encuentro cercano demasiado extraño... no era Eric, pero me lo recordó de un modo tan fuerte que no me lo pude sacar del cerebro por un buen rato. Los nervios me llevaron a hablarlo en mi foro, y algunos dijeron locura, otros pidieron saber que bebida me hacía alucinar así, pero me dijeron que todo eso no hacía más que probar que mi amor por Eric era tal que mi ser deseaba tanto verlo que me permitía ese tipo de escapes y esas bromas mentales.
Y era verdad: mi más loco y grande anhelo era y es conocer a Eric. Es de los sueños más locos y desenfrenados que he tenido: haberlo visto, hablarle, oírlo personalmente.... Nunca había tenido esa clase de sentimiento con nadie, ni siquiera con mis familiares... es como desear ver ángeles caminar en las calles: conocerlo como lo que fue, como lo que siempre será en el cielo, es mi mayor ilusión. Entonces me di cuenta de cuan poderoso es el amor hacía alguien que nunca conoceré en vida, pero que su mismo amor me hace ver cosas y sentir otras únicas y especiales.... Fue por aquel momento en el que me di cuenta de que el amor que yo sentía por Eric era tan grande y tan fuerte que me permitía verlo...
Ese día vi a Eric: vi lo que mi corazón más anhelaba ver, vi el reflejo de mis sentimientos hacia el... ese día vi a Eric vivo: el estaba vivo en mí.
Me asalta por momentos el recuerdo de algo que platiqué con una amiga mía hace algún tiempo: conversábamos sobre gente que se moría joven de una manera muy fea, y también de que hay tipos que viven mucho tiempo y son horrendos como gente. Le dije a mi amiga: "¿Por qué los buenos mueren jóvenes, y de un modo tan horrible?", pregunté llena de furia. Ella tardó un rato en contestarme, pero me dijo dulcemente: "Porque Dios se lleva a su jardín a las flores más hermosas". Me congelé de momento por esa respuesta, pero luego me alegré: la razón por la que se fue era simple: Dios lo quería con él, para que no sufriera, y para disfrutar de su compañía. Tal vez nos cuesta un poco entenderlo, pero Dios tiene sus razones para quererlo ahí arriba.
Siempre sonrío al pensar en esto... y siempre esperaré el día en el que pueda alcanzarlo para decirle: "Gracias Eric"
Gracias por enseñarme a ser una buena rockera.
Te la debo
Siempre recordándote,
Reino de Narnia
servido por Mar
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16 Abril 2010
SU DOLOR ERA MI DOLOR
Quiero que mi primer post esté dedicado a alguien que ha dejado su huella particular en mi, alguien que supo enseñarme algo que nadie más pudo y que me hizo darme cuenta de algo que no podía ver yo sola, y hablaré de Brandon Lee, y su actuación en la única y verdadera película de El Cuervo.
La primera vez que vi esta película, fue una noche de entre semana, y no había nada que ver en la televisión. Eran casi las 10 de la noche y ya me tenía que ir a dormir, y en algún canal de películas pasaban El Cuervo. Leí la reseña que el cable daba de ella y me llamó la atención: "Un cantante de rock es asesinado y regresa de la muerte para vengarse de los hombres que lo atacaron a el y a su novia" Por ese entonces yo ya sabía que hacer de mi vida, y la historia atrajo mi curiosidad... en esa ocasión pude ver como se llevaban a Shelly Webster en camilla hacia el hospital en el que moriría en la trama, y como Sarah termina llorando en los brazos del oficial Albrecht al saber que sus amigos estaban condenados a morir. Entonces tuve que irme a dormir o me iban a castigar XD.
Pero la historia ya me había hecho el efecto propicio. Yo no podía sacarme de la cabeza el que quería verla toda, así que un día en el que fuimos al videoclub, rogué, supliqué, imploré y pedí que me dejaran rentarla, y me hicieron la prueba de encontrar 2 razones poderosas para verla... por poco y no la veo. Dije que quería verla porque la historia para mi era interesante y porque Brandon Lee era guapo (y no me arrepiento de decirlo), y al final, me dieron chance de verla -creo que mi madre se arrepiente de haberlo permitido, pero no lo expresa en voz alta-. Emocionada hasta el cabello, me la llevé, y esperé a que fuese fin de semana para verla. La vi sola: a mi madre no le interesó ni un poco y mi hermano dijo que era una fumadez mía, así que una noche me quedé tan sola como podía y vi desde el inicio aquella película tan fuerte:
De las cosas que me impactaron tanto, fue, en principio, como Eric Draven sale de su tumba en un gigantesco grito de dolor, como va a través de la lluvia y el cuervo le muestra unas botas para ponerse, la mirada de incomprensión de éste, cuando llega a su departamento destruido y cuando toca a su gato Gabriel... y comienza ahí el terror: el ver como sucedió la agresión, como fueron despojados de todo lo que amaban, como fueron separados por la lluvia de dolor impuesta por aquellos asesinos... sentí su dolor en mi piel, y también sentí su furia cuando se dispone a encontrar y vengarse de aquellos tipos... como cuando encuentra a Funboy y dice aquello de la cruz y Jesús, y como le hace ver a Darla que estaba equivocada... o cuando salva a Sarah de ser atropellada, y ve lo que ella vio... y su frase de "No siempre lloverá", a la sádica forma en la que mata a T-Bird, y de aquella parte en la que le dice al oficial Albrecht "Nada es trivial". La parte quizá mas dura sea la de la balacera, donde mata a todos los asesinos de la "institución" de Top Dollar, y Brandon da muestra de su habilidad marcial y su increíble fuerza, y es ahí donde da el secreto de su poder: el cuervo. Eric pierde su inmortalidad tras terminar con los asesinos, pero encuentra después otra razón para vengarse: Sarah es secuestrada por Top Dollar y debe salvarla. El enfrentamiento, la pelea, el piquete de ojos a la "hermana" de Top por el cuervo, la iglesia, la lluvia, el anillo, como el maldito atraviesa a Eric por el abdomen, y las 30 horas de dolor que le regaló para su muerte, todo, todo, se quedó en mi memoria. Terminé llorando al ver como Eric se derrumba de agonía en su tumba, esperando un consuelo o una forma de huir, y ahí llega Shelly, para llevarse a su eterno amado para por fin descansar en santa paz.
Tenía unos catorce años, y aun con esa edad me di cuenta de cuan grande era esa obra de arte, el encanto que tenía, su magia, todo. La vi como 3 veces, y en cada una veía algo nuevo: la locura de Eric, la pureza de Sarah, la solidaridad del oficial, la maldad de Top, etc., etc., etc., y poco a poco me fui haciendo su fan. Pensé: "Dios, este hombre es fantástico, desearía conocerlo", y llega mi madre y me desinfla la felicidad: "Ese tipo ya esta muerto", y en otra ocasión, solo por curiosidad, busqué su biografía en Internet,... y me dolió bastante la verdad: Brandon llevaba 16 años de muerto. Leí la reseña de cómo murió, y como mucha gente, me dio sospechosismo de que fuera asesinato y no accidente -mi abuelo es fan de su padre, Bruce Lee, y el mantiene la versión de que padre e hijo fueron asesinados-, pero estaba triste. Ya tenía 2 artistas muertos en mi lista: Eric Carr, quien en vida fue baterista de KISS, y ahora él... pero no me importó. El seguía vivo, porque el cuervo siempre vivirá, y porque había gente que lo recordaba y porque yo lo miraba con cariño en esa película... no es un film de simple venganza y terror, era una película de amor, esperanza, justicia... donde a veces hay que tomar las armas uno mismo... donde la ternura se mezcla con melancolía para hacernos sentir su tristeza -como cuando le dice al oficial "yeah"-, o cuando la locura se junta con el dulce placer de ver sufrir a alguien -el asesinato de Funboy un ejemplo claro-. Esta película hizo que viera el sentimiento de la venganza desde un plano distinto: no se necesita odio para vengarte, se necesita amor por algo para hacerlo, y eso es lo que nos demuestra Eric al maquillarse en medio de su sufrimiento con el espejo quebrado. El maquillaje es muy subjetivo: e aprendido mucho sobre maquillaje gracias a mi banda favorita, KISS, y todo maquillaje a base blanca expresa algo: las delgadas líneas de los ojos del cuervo que miran más allá de lo normal, y las líneas de las comisuras de su boca, a veces con una sonrisa de loco placer y otras con una expresión de auténtica pena, decían más que mil palabras; era una entidad en busca de esperanza, de justicia, cargada de un dolor ajeno y cruel. A raíz de esto investigué donde pude sobre las películas, y conseguí no solo la uno, sino también las otras, que en mi opinión se han alejado mucho de la idea que el cuervo transmite, y hacen más bien que se convierta en un sádico vengador que mata por puro gusto (véase la última versión actuada por Edward Furlong, que dejando de lado la buena caracterización, fue horriblemente mala) y me han decepcionado bastante... ni Eric Mabius, ni Furlong, ni siquiera Mark Dacascos, pueden llenar ese vació que dejó una bala vieja al matar a Brandon, ya que él nació para darle rostro al cuervo, pero, en el remoto caso de que saquen una nueva versión (desearía que la hiciera Tim Burton o volviera Alex Proyas a retomar el trabajo) le daría el beneficio de la duda, aunque llevaría algo que apachurrar para aguantar la desilusión o una bolsa de papel para el vómito si de plano es un asco, y gracias al cuervo e especializado mi literatura en la venganza, pues soy una escritora en proceso, y espero algún día dejar de ser una de esas tantas ilusas que lo intentan y no lo logran.
Esta historia esta guardada en mi reserva personal de películas, pero creo que a quedado guardada en corazón: gracias a ella aprendí algo que la gente teme enseñar: que la venganza, mientras sea justa, es válida, si no, es puro placer suicida, y aunque es un placer a veces vacío y efímero, puede salvarte de la desesperación, ya que vengas algo que amabas, y el amor se esconde entre esa V pintada de maldad. E de confesar que una vez, por locura y dolor, me vengué de alguien que me hizo mucho mal, y me sentía igual que el cuervo cuando suelta esa risa aterradora de eufórica locura, aunque también, después, sentí su desesperación, y me di cuenta de que la venganza no es solo herir, es amar algo, ajustar cuentas por perderlo y afrontar el cargo de conciencia que te queda si te pasaste de listo (nótese el caso Montecristo) También me gustaría encontrar los comics de James O`Barr, pero veo que solo en Internet es posible encontrarlos, y la patria esta pobre para comprarlos en línea. En cualquier caso, algún día los he de leer.
Al final, siempre que esté sola en mi casa y el Internet me aburra, algo en mí me dirá "Sácala ya, mírala de nuevo", o algún extraño sueño me pida que vuelva a rodarla, y entonces, disfrutando de mi soledad, volveré a picarle play al DVD, me sentaré de piernas cruzadas, y empezaré a verla como la primera vez: llena de emoción, con los nervios de punta, y siempre recordará mi corazón aquel hombre que tal vez ya no está entre el número de vivos, pero que ahora está entre el número de ángeles.
Descansa en Paz, Brandon, y que tu espíritu este siempre con el cuervo.
Gracias
Reino de Narnia
servido por Mar
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15 Abril 2010
HOLA COCTELERA, ME PRESENTO A LA COMUNIDAD DE COCTELEROS, PUES SOY NUEVA, Y ES MI PRIMER BLOG (QUE ESTARÁ UN TANTO EXTRAÑO, YA QUE NO TENGO MUCHA EXPERIENCIA EN ESTO) SOY DE MÉXICO, D.F., AUNQUE LA TARJETA DICE ESPAÑA, TENGO 15 AÑOS Y SIEMPRE QUE PUEDA SUBIRÉ ALGO AL BLOG...
GRACIAS Y QUE COMIENCE EL SHOW!!!!
servido por Mar
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